Es cuestión de irse quitando cada día una capa de ese aire que se tenía alrededor, y que ya no se necesita, es más, que ya hace daño respirar. Parece que no son nada, que flotan, que no se ven...pero luego cuesta desprenderse de cada una de ellas.
Y luego, ¿qué? ¿qué saldrá de dentro de ese huevo de aire? ¿qué pasará si el animal se queda a medias? ¿si algo de esa piel vieja se le queda pegado a la nueva? ¿si tiene que seguir adelante, avergonzado, monstruoso, sin haber acabado el proceso? ¿si lo que viene después no es una mariposa?
jueves, 6 de enero de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario